Saltar al contenido

Hefagra Repartimos Salud

Despacho en Hefagra

Historia de la Empresa


Nuestra Historia

Varios profesionales de Granada y su provincia, iniciadores y promotores de esta idea, llegaron al acuerdo de constitución de la Hermandad, y ésta se materializaba en una sesión constituyente el último día del año (1932).

D. José Fernández Martínez

Desde 1933 a 1937

 En su acta de constitución, firmada por los primeros farmacéuticos afiliados, se resaltan bien sus fines: facilitar la compra de medicamentos para todos los farmacéuticos afiliados, y ocuparse cuando se pueda, de los casos de vejez, inutilidad o invalidez de sus socios, así como de la proporción de pensiones, tanto para los que lo precisaran por alguna de tales causas, o bien para los deudos de los mismos, en caso de viudedad u orfandad.
    En dicha acta se contemplaban dos tipos de asociados: los denominados activos, es decir, con actividad en propia farmacia, y los honorarios, quienes no poseyeran farmacia. Asimismo se dan las normas básicas estatutarias, tales como las correspondientes a derechos y deberes, pago de cuotas, retirada de medicamentos del almacén propio, estado de cuentas y balances, sesiones plenarias ordinarias o extraordinarias, junta directiva, etc.

D. Casimiro Gómez Paradas

Desde 1937 a 1944

Una etapa de consolidación: El edificio de la calle Gracia

Pasados los trágicos años de la Guerra Civil, y ya con el país en plena reconstrucción, la Hermandad Farmacéutica Granadina, tras su etapa inicial de constitución y de lanzamiento, se proyectó en pro de su consolidación. Eran años difíciles desde todos los puntos: económico, de abastecimiento, humano...... Pero el entusiasmo que siempre reinó en la Hermandad no decayó en esta época. Antes bien: se multiplicó y condujo por buen camino a la Sociedad.     Si bien siempre funcionó la Entidad como una sociedad de tipo cooperativista, precisamente es a partir de 1942 cuando se formalizó oficialmente como tal clase de sociedad. Y acogiéndose a la reciente Ley de Cooperación, fue inscrita como Sociedad Cooperativa el 2 de diciembre de 1942, quedando registrada con el número 284.     Poco tiempo después, en 1944, y viendo sus necesidades de un local mas espacioso, dado el crecimiento de la Hermandad, ésta se trasladó al edificio número 4 de la calle Gracia, én el lugar que hoy ocupa la Escuela Oficial de Artes y Oficios.

D. Manuel de Ahumada Buesa

Desde 1944 a 1958

Paso a paso, año tras año

Se superaron actuaciones respecto a los ejercicios precedentes. el crecimiento de la entidad era constante, aunque siempre con una base sólida, sin aventuras y sin improvisaciones.
   Se pasó de seis a diez empleados, y el número de los mismos fue incrementándose conforme pasaban los tiempos y crecía en actividad la Entidad. En esta época comienza ya el reparto a domicilio de los diferentes medicamentos, para lo que se disponía de una bicicleta a la que se añadió más tarde un triciclo, en el que podían cargarse varios envíos.
   En 1958 se adquiría el primer vehículo a motor: se trató de un motocarro marca <<Roa>>, de matrícula GR-13041. Sería un eficaz colaborador a la mejora y mayor rapidez en el servicio de reparto.

D. Pablo Acosta Medina

Desde 1958 a 1979

En plena proyección

En el mes de septiembre del año 1964, termina la vida de la Hermandad en su edificio de la calle Gracia, trasladandose a la calle San Jeronimo.
   En este ejercicio, que destacamos por marcar un hito en la historia de esta Sociedad, arroja ya unos datos que de por sí solos hablan de la importancia que habia adquirido la misma.
   Las ventas alcanzaron en dicho año la cifra de más de 91 millones de pesetas. Se habia logrado para entonces un total de 233 asociados, que suponían la mayoria de los farmacéuticos con actividad de farmacia propia de toda la capital y provincia. Y el número de empleados habia llegado a más de medio centenar.
   El viejo motocarro se vendió en esa época y fue sustituido, dadas las necesidades ya existentes, por dos modernas furgonetas <<Citroen>> de matrículas GR-26010 y GR-23454. Merced a las mismas se llevó a cabo con mayor celeridad y capacidad el reparto de medicamentos en la capital y en buena parte de la provincia. El resto se enviaba mediante Alsina y Autedia.
   Se dejó de efectuar la facturación manual para realizarla por medio de una maquina convencional <<Hispano Olivetti>> para facturar. Era un gran salto en la mecanización de la oficina. La empresa tomaba tintes de modernidad en todas sus decciones y en todas sus actividades.

D. Francisco Valero Jerez

Desde 1979 a 1999

En el año 1979, llega a la Presidencia de la entidad después de cuatro lustros de ocuparla con todo éxito y con toda eficiencia el señor Acosta Medina, don Francisco Valero Jerez. Es un hombre ligado de siempre a la Hermandad, en la que ya ha ocupado cargos directivos, lo que le ofrece una indudable experiencia al fernte de la Sociedad.

Nuevo sistema de informática

 En 1980 se dota a la sociedad de un modernísimo ordenador del sistema <<90/25>> de Sperry Univac, de los denominados de Proposito General.
   Su configuración, en síntesis, supone un procesador central con 131 Kb, de Memoria principal; consola del sistema, almacenamiento de información en dos unidades de disco, removibles, de 29 millones de caracteres cada una; lectora de fichas perforadoras, de 80 columnas, para entrada de datos y de programas; impresora del sistema de 300 líneas por minuto; impresora auxiliar de 200 caracteres por segundo; unidad doble de diskettes, y diez pantallas UTS 400, para la toma de pedidos y la actualización de ficheros. Merced a esta configuración informática se conseguirá tomar los pedidos en tiempo real. Tal sistema a su vez, es ampliable, según las necesidades, en memoria central, pantallas, cintas magnéticas, impresoras......

Los novísimos locales de la Autovia de Badajoz

La Cooperativa estrena instalaciones en el mes de agosto de 1986. Poco más de diez años ha permanecido en Pérez Galdós, esquina al Camino de ronda, pero los suficientes para haber conseguido una proyección solida, amplia y  a la vez rápida, como nunca se hubiera previsto un decenio antes, pese a que desde su fundación la entidad siempre llevó un ritmo rápido de crecimiento y expansión
 
    De modélicas y prácticas deben catalogarse las nuevas instalaciones, ubicadas en la Avenida de Andalucía. En ellas se ha querido conseguir una funcionalidad absoluta, combinada con una comodidad para quienes actúan en ellas, y al par, unos servicios modernos con proyección de futuro. Todo ello en un entorno en el que la estética es atractiva. En la zona exterior se dispone de jardines, amplio aparcamiento y muelles de carga y descarga adosados al edificio, que tienen acceso directo a las zonas de expedición o entrada de los productos.
   El interior dispone de dos plantas amplias, de 3000 metros cuadrados cada una.
   En la planta alta se encuentra el almacén y en la planta baja, las oficinas con todos sus sectores: administración, comercial, compras, además del salón de actos con una capacidad de 200 personas, los despachos del director-gerente, presidente y de otros directivos, sala de juntas y una amplia superficie que ocupa un moderno centro de proceso de datos.

Ya estamos en el futuro

 

Por sus actuaciones, por su organización, por sus instalaciones y por su gran finalidad social, la Hermandad Farmacéutica Granadina puede decirse que ya está en el futuro. Porque ha alcanzado ya niveles tecnológicos y sociales que la han proyectado más lejos de lo que cabría esperar en el tiempo.
   Como entidad cooperativa que es, y que siempre tuvo a gala el cumplir con total agrado con ese principio de la cooperación, Hefagra tiene un fin social y no de lucro. Por un lado, cumple perfectamente con su finalidad de tener siempre aprovisionados de toda clase de medicamentos a sus asociados, consiguiendo los mejores precios de costo para los mismos. Es pues una labor en pro de la profesión, para mejora en todo orden de sus socios, y del propio público, que siempre ve atendida la demanda de los medicamentos.
   Por otra parte, y asímismo como Cooperativa, los beneficios que hay en cada resultado económico, revierten en la propia entidad. Por una parte, para formación de un capital que a su vez suponga nuevas inversiones para que en todo momento se disponga de unas instalaciones modélicas y eficaces, con los más modernos sistemas. Por otro lado, para formar un fondo social con el que se atienden distintas prestaciones, tales como defunción, nupcialidad, natalidad, ayuda de estudios, etc...